“Vértigo”, obsesión de Hitchcock
Bulevar 06/10/2019 05:00 am         


Por Francisco A. Casanova S.: Vértigo, se considera la mejor, la más personal y la más misteriosa película de Hitchcock



Francisco A. Casanova S.

La reconocida película del creador británico es repasada con visión crítica por el autor, en un riguroso análisis exclusivo para En El Tapete

“Lo que ha obligado al cronista a ver la cinta tres noches consecutivas como una cita obsesiva y fatal, no es su novedad absoluta, ni su vanguardia evidente, ni su tersura de fábrica, sino su completa adhesión al mundo mágico”. Con estas palabras de Guillermo Cabrera Infante, en mi mente, fue que vi, por vez primera Vértigo de Alfred Hitchcock, doblada al español y en una sala de cine dedicada a los clásicos, cerca de la calle de Serrano en Madrid, en 1984. VERTIGO (1958) es una obra maestra del género del suspenso, y del cine de autor. Se considera la mejor, la más personal y la más misteriosa película de Hitchcock.

El film es interpretado por James Stewart (John Ferguson / "Scottie"), Kim Novak (Judy Barton / Madeleine Elster), Barbara Bel Geddes (Marjorie Wood / "Midge") y Tom Helmore (Gavin Elster), principalmente.

John Ferguson es un detective de San Francisco que sufre de acrofobia, lo que causa la muerte de un compañero policía durante la persecución de un fugitivo. Gavin Elster, un antiguo compañero de estudios, y magnate de la industria naval, se entera de la noticia y de la acrofobia de Ferguson, contratando sus servicios como detective para que siga a su esposa, pues teme que alguien pueda hacerle daño, en concreto alguien de su pasado, pues cree que está poseída.

Ferguson empieza su tarea detectivesca, hasta que establece contacto con Madeleine (Kim Novak), del cual surge un romance que no logra cristalizar por cuanto Madeleine se lanza del campanario de un convento y muere. Víctima de una fuerte crisis, Ferguson es internado en un psiquiátrico y, pasado un tiempo, logra salir y vaga sin rumbo por la ciudad, pasando por todos los sitios que le recuerdan a Madeleine; cuando de pronto ve a otra mujer que se la recuerda pese a que esta lleva el pelo de otro color, un peinado diferente y utiliza otro maquillaje. Ferguson logra conversar con ella, la convence y empiezan a salir. La lleva de compras y lo que él busca es el vestido que llevaba Madeleine el día en que murió. Ferguson le pide que se cambie también el color del pelo y el peinado. Una noche, ella quiere llevar puesto un collar, el cual él reconoce inmediatamente y cae en cuenta de la trama de que fue víctima. Él le dice que le gustaría cenar fuera de la ciudad, y terminan en el mismo campanario y suben nuevamente las escaleras recordando aquellos momentos vividos. Ella insiste en que lo ama, se escuchan unos pasos y una figura vestida de negro asusta a Judy, que se aleja, sin darse cuenta de que tras ella está una de las aberturas de la torre, cayendo al vacío.

Como obra maestra del cine, Vértigo no se puede analizar solo a través de sus elementos básicos: dirección, guion-storyboard, actuación, dirección artística, diseño de producción, entre otros. Debemos tratar de descomponer y recomponer la película, para descubrir sus principios de construcción y de funcionamiento y para ello, lo primero que debemos tener en cuenta, es que la película está enmarcada en aquello que llaman cine de autor y que su autor es Alfred Hitchcock.

Partiendo de ello, tenemos que a Hitchcock lo que más le interesaba, eran los esfuerzos que hacía Ferguson por recrear una mujer, a partir de la imagen de una muerta, y partiendo de aquí, elabora toda una narración que divide la película en dos partes: la primera llega hasta la muerte de Madeleine, y su caída desde el campanario; y la segunda comienza cuando Ferguson encuentra a la muchacha morena, Judy, que se parece a Madeleine.

En el inicio de la segunda parte, Hitchcock decide desvelar la verdad de la trama, pero solo para el espectador y no para el protagonista, generando una alternativa de suspenso o sorpresa. El suspenso sigue para el espectador, al cual ya se le dio la información que le creó la sorpresa. En sus conversaciones con Francois Truffaut, Hitchcock dice que el elemento narrativo “…ha creado un suspenso fundado en esta interrogación: ¿Cómo reaccionará Ferguson cuando descubra que ella le ha mentido y que es efectivamente Madeleine? En esta parte del film, Ferguson se obsesiona porque Judy (Kim Novak) llene el molde vacío de Madeleine (Kim Novak), trata de moldearla, vestirla, cambiarle el maquillaje y el peinado, hasta que se vea como la mujer que él desea. Cabrera Infante lo describe así: “Ferguson la reconstruye paso a paso desde la tumba. El vestido cotidiano cede el paso al fino traje sastre gris, vuelve la bata de noche negra y reanudan las visitas al restaurant donde la conoció. (…) El pelo rojizo se convierte otra vez en el rubio ceniza”.

La gran escena de la película se da cuando Judy vuelve al hotel en que vive y donde Ferguson la está esperando, para ver el resultado final del moldeo. Ferguson le pide que se recoja el cabello para dar el último toque. Judy entra al baño y mientras Ferguson la espera, la habitación está iluminada por una luz de neón verde que viene del letrero que está en la fachada del hotel (Empire Hotel, Post Street, San Francisco) como una niebla verde. Hitchcock le relata a Truffaut que esta iluminación le permitió “crear de manera natural, sin artificio, el mismo efecto de misterio sobre la muchacha, cuando sale del baño; está iluminada por el neón verde vuelve verdaderamente de entre los muertos”. Roger Ebert, lo describe así: “Mientras Hitchcock va y viene entre la cara de Novak (mostrando tanto dolor, tanta pena, tanta voluntad de complacer) y la de Stewart (en un éxtasis de lujuria y control gratificado), sentimos que los corazones se desgarran: ambos son esclavos de una imagen fabricada por un hombre que ni siquiera está en la habitación, Gavin, que creó Madeleine como un dispositivo para permitirse el asesinato de su esposa (…) Esta toma, en su complejidad psicológica, artística y técnica, puede ser la única vez en toda su carrera que Alfred Hitchcock se reveló por completo, con toda su pasión y tristeza”.

Otra escena que muestra la maestría de Hitchcock, su depurada técnica, su cuido de los detalles, es la del campanario al final del filme. Ferguson tiene que recrear con Judy aquel día en que murió Madeleine, pero su terror patológico a las alturas que se manifiesta con vértigo le genera una incapacidad de subir, contra la cual lucha gracias a su obsesión por encontrar la verdad. Para poder producir el efecto de distorsión de la acrofobia, construyó una caja de escalera en maqueta, la puso horizontalmente sobre el suelo y la toma llamada “travelling” hacia atrás con un efecto de “zoom” hacia adelante lo que permitió generar una atmosfera de intenso suspenso. Es una técnica conocida como travelling compensado, que consiste en combinar un zoom hacia atrás con un travelling hacia delante, o al revés.

Los elementos clásicos de una película funcionan a la perfección en Vértigo. Desde el inicio con los títulos de Saul Bass, la música de Bernard Hermann, la fotografía de Robert Burks, el guion de Alec Coppel y Samuel A. Taylor y la actuación de James Stewart, Kim Novak, y Barbara Bel Geddes, conforman una sinfonía magistralmente dirigida por Hitchcock. Vértigo es una película sobre la obsesión, y Hitchcock era famoso por sus obsesiones. Adicionalmente a los elementos clásicos, el surrealismo está presente, lo sobrenatural, la necrofilia. El suspenso se genera gracias al movimiento de cámara, la cual se mueve de un objeto a otro para ponerlos en relación creando un tiempo propio, a la retroproyección y los trucos de la cámara. Es una historia de amor, un misterio y un thriller todo en uno. Trata temas de obsesión, parálisis psicológica y física y una magistral utilización de los rojos y verdes. La banda sonora de Bernard Herrmann es trascendente, y se convierte en uno de los referentes de bandas sonoras de la historia. Es coprotagonista en igualdad con las imágenes (Joan Marimon).

Alfred Hitchcock tomó emociones universales, como el miedo, la culpa y la lujuria, las colocó en personajes ordinarios y las desarrolló en imágenes más que en palabras.
Vértigo está basada en la novela de 1954 D´entre les morts, escrita por Pierre Boileau y Thomas Narcejac, y cuyos derechos se compraron para la realización de Vertigo. Boileau y Narcejac, fueron un dúo prolífico y exitoso de la literatura francesa del siglo XX y en particular de la novela policiaca. Las adaptaciones cinematográficas de una novela siempre han generado controversia en cuanto a su calidad, y generalmente se considera a la película como inferior al libro, pero en Vértigo ocurre todo lo contrario.

Para aquellos lectores que son atraídos por los rankings, la afamada revista Sight&Sound que publica mensualmente desde 1935 el British Film Institute, divulgó los resultados de su encuesta sobre las mejores películas filmadas hasta el 2012. Se recibieron 846 opiniones de cinéfilos profesionales ubicados en 73 países donde se consideraron 2.045 diferentes filmes. La ganadora fue Vértigo.

Creo que estas encuestas, al igual que los Oscars, siempre cometen injusticias. Lo que es innegable, es que Vértigo pertenece al Olimpo del cine, acompañada por: SomeLikeIt Hot (1959) TheGodfather (1972) City Lights (1931); Casablanca (1942); It's a WonderfulLife (1946); Singin' in the Rain (1952); Barry Lyndon (1975), TheSearchers (1956); La Grande Illusion (1937); BriefEncounter (1945); El Secreto de sus ojos (2009); Los Santos Inocentes (1984); Viridiana (1961); Cinema Paradiso (1988); Ladrón de bicicletas (1948), entre otras.

Cuando Vértigo se estrenó, Hitchcock tenia cerca de 60 años, y todavía a su invalorable legado, le faltaba por agregar obras maestras como: North byNorthwest (1959), Psycho (1960), TheBirds (1963), y Frenzy (1972). Murió el 29 de abril de 1980, acompañado de su hija Pat y su inolvidable esposa y compañera de rodaje: Alma Reville.







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