Maracaibo, cuna de nombres raros
Identidad 16/08/2019 05:00 am         


El Maracucho es aficionado a rebuscar nombres para los hijos



El maracucho, como se llama a los oriundos de la ciudad de Maracaibo, la capital petrolera al occidente de Venezuela, es aficionado a rebuscar nombres para los hijos. Disfrutan con esto y compiten por ganarse la palma en originalidad y exclusividad.

Dicen que por allá, puerto, puerta de entrada al territorio y región privilegiada por su riqueza y pujanza, llega a mucho extranjero derivado de tierras lejanas y extrañas. Gente de otras culturas que hablaban otras lenguas y portaban nombres exóticos. Puede haber influido.

Pero lo cierto es que los maracuchos son alborotados, exuberantes, fiesteros y muy atrevidos, "igualados", como dicen ellos. Les encanta rebuscar nombres.Cuando alguien tiene un nombre que raya los tímpanos, impronunciable y alucinante, ya uno sabe que, o es de Maracaibo o sus padres lo son o lo fueron.

Usted escuchará, por ejemplo, que un niño se llama Usnavy: se debe a que su padre leyó por algún lado de la Marina de los Estados Unidos. Otro caso tuvo lugar cuando visitó Venezuela el Sha de Irán y una pareja tuvo un hijo la víspera que llamaron Shairán. Otro se llama Esso por la firma petrolera norteamericana que por mucho tiempo controlado en el Zulia durante el régimen de concesiones.

Una bloguera escribió: “No sé qué pasa por la mente de muchos padres a la hora de ponerle nombre a sus hijos. En medio de la euforia, digo yo, sé dejar llevar por su afán de ser los más originales y que nadie en el mundo se llame igual que su niño o niña. No piensan en el futuro, en las burlas de los compañeritos de escuela. No piensan en que, en muchos casos, ni el propio niño sabrá escribir ni pronunciar su nombre ”.

Más recientemente, otro le puso a un hijo Dwight Eisenhower Barboza. Pero no solo a las personas. También los sectores de las ciudades tienen nombres estrambóticos y tan vulgares que causan risa. En la capital zuliana –escribió una vez un periodista del diario Panorama, emblema comunicacional del estado- de casi cinco siglos de recientes, resaltan apelativos insólitos como barrio El Hediondito, Los Sufridos, La Lechuga, El Último Peo y Siete Cojones.

Sí, así como lo lee, esta última comunidad aparece reseñada tal cual con este nombre en expedientes judiciales y direcciones de locales comerciales. "Tengo siete años en este sector y nadie me sabe explicar por qué ese nombre tan feo, pero ya todos saben que existe, es muy conocido sobre todo en la época de lluvias, cuando se inunda", dijo Dírima Huerta, habitante del barrio referido .

Los nombres pueden resultar, también, contradictorios. Para Julio Inciarte resulta incomprensible como en la ciudad, que alcanza los 50 grados de temperatura, existe un sector llamado Valle Frío, en la parroquia Santa Lucía. Jamás hay frío por esos parajes.

“Hay un barrio –continúa el reportaje– que se llama El Museo porque en la comunidad había un artista plástico que tenía un museo y había tenido con ese nombre. También El Hediondito, que tiene muchas fallas en los servicios públicos sobre todo en el asfaltado; otro muy popular es Arca de Noé, por el pasaje bíblico y por la cantidad de personas que practican la religión evangélica; y Los Planazos, donde quizás antes de la Guardia Nacional repartía planoszos -golpes con palos aplanados o peinillas- a los que vivían ahí ”.

Lo cierto es que la Ley Orgánica del Registro Civil de Venezuela permite cualquier extravagancia y eso explica la curiosa característica de apellidar nombres de superhéroes, antagonistas y hasta trabalenguas.Así, se tropieza usted con ciudadanos llamados Maolenín Liscano, Hochiminh Jesús Delgado o Efrofriendlyns Jhesvergreen Mc 'Namara Guevara Marcano.

La Ley Orgánica del Registro Civil de Venezuela permite cualquier extravagancia

Nazaret Balbás en RTpedia explica sobre esta meca de los nombres raros: “El estado Zulia, en el oeste de Venezuela, es el territorio de lo posible para los nombres inusuales. La tradición, dicen, la condición de su condición de puerto y ciudad petrolera, la que más permeable a la influencia norteamericana. También su legendario humor. Por eso, escuchará nombres de pila como Yedoska (por el efecto temático Y2K a finales del siglo pasado) o Macdonald (por el payaso Ronald), nombres que no son raros en esa latitud”.

A veces mezclan nombres y rebajas algo enrevesado. Suponga que quieren "amasar" a María, Cristina y Enrique. Entonces sale Macrien y así llaman a la pobre cristiana.

“Una vez mi hermana peleó con la mamá de un niño porque quería ponerle Rottweiler. Imagínate, ¡le querríamos poner el nombre de un perro! ", Cuenta la abogada Ana Cristina Bracho. Su hermana Carmen es médico y trabaja en Maracaibo, la capital del estado Zulia. La galena ha tenido que firmar insólitos certificados de nacimiento como el bebé Bryanbastriboy –procedimiento de Back Street Boys-, para hacer realidad el sueño de la progenitora, presunta fanática del extinto grupo de pop norteamericano de “los-chicos-de-la- calle de atrás".

Son testimonios divertidos, pero reales y frecuentes.Lo que no resultará, probablemente, tan divertido, es lo que los portadores de tan estrafalarios y pintorescos nombres tienen que verlas difíciles a lo largo de la vida.

Tomado de  Aleteia 






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