La Historia como Espejo
Análisis 29/08/2021 08:00 am         


Cuando pretendemos ahondar el conocimiento de los hechos y las realidades, buscamos el aporte integral de la epistemología y la de filosofía.



Por Manuel Salvador Ramos


En el presente cronológico, esas aportaciones se vuelven especialmente valiosas para situarnos en un contexto donde los diversos órdenes del quehacer humano están inmersos dentro de una crisis multidimensional. Ese entorno de altísima complejidad nos obliga a proveernos de mecanismos conceptuales a través de los cuales diseccionemos los detalles de partes, componentes, factores y fenómenos del quehacer, para partiendo de allí, tejer minuciosa y esmeradamente la totalidad de las percepciones para luego valorar sus rasgos expresiones, circunstancias y coyunturas.

Cada nivel de la actual crisis global se manifiesta en dimensiones sobrehumanas. No obstante, aún con esas enormes dimensiones trágicas que independientemente plantea cada una, es el quehacer político la esfera macrogestora que aglutina y conforma el día a día de la humanidad, y dentro de ella el rumbo lo marcan las decisiones de los Polos de Poder. Así, en cada latitud o realidad territorial se generan expresiones políticas cónsonas con cada estadio, pero son los vértices supranacionales quienes dejan sentado el derrotero de los grandes hitos. Por encimadel tenor gigantesco que tiene el cambio climático, o las migraciones, o la narcouniversalidad, o el indiscutible futuro de cotidianidad viral que condicionara la vida humana de las próximas décadas , solo por mencionar cuatro estadios de la actual tragedia civilizatoria, la coyuntura política define las atenciones y las perspectivas.En la marcha traslativa del hombre a través del tiempo se observan nítidamente chispas esenciales que desencadenan el devenir subsiguiente y en una revisión aun superficial y generalizada del flujo humano, se denotan particularidades que al concatenarlas con ánimo ypropósito de visualización prospectiva, muestran el hilo conductor de eventos ulteriores.

Partiendo del anterior introito, observamos que dentro del marco pandémico y los terribles desastres de origen atmosféricoque han azotado distintas regiones y países, el mes de agosto nos ha deparado un acontecer de orden coyuntural que no puede ser valorado solo como parte de una mera secuencia en el rumbo de los acontecimientos. La “caída de Afganistán”, por darle un nombre abreviado, no es un episodio de la historia, es un hito histórico.

EL ISLAMISMO Y EL CALIFATO UNIVERSAL

Es necesario dejar claro que el propósito de este subtitulo no es examinar profundamente como se formó laprimera comunidad islámica, la UMMA, ya que las limitaciones son obvias. La intención es explicar algunas nociones fundamentales que se por lo general se manejan con mucha ligereza y como consecuencia de ello, se desdibuja la visión objetiva del islamismo en lo relativo a su origen yen la indiscutible relevancia que ha tenido dentro del avance civilizatorio. Para ello vamos a condensar algunas ideasextraídas de las obras del prominente arabista francés Louis Massignom. (1883-1962)

El Islam nació políticamente el año 622 de nuestra era en Medina, entonces un oasis de Arabia, lugar donde se había asentado Mahoma con sus compañeros. Al respecto, el citado arabista destaca lo siguiente: “En menos de diez años, habiendo probado Arabia entera la superioridad del nuevo credo al concretarse la unidad política de las distintas tribus árabes, comenzó la expansión con la conquista de países vecinos. A pesar de su civilización superior, Siria, Irak, Persia, Egipto, Magreb y España fueron reducidos en menos de un siglo (…) Siete siglos mas tarde, después de la reacción de las Cruzadas, se reanudo la expansión política del Islam gracias a la conversión de otros nómadas, los turcos del Turquestan, Estos, a su vez, se infiltraron en China, y dominaron la India, y hacia el Oeste, tomaron Anatolia, Constantinopla,los Balkanes y Hungría. Añadamos hacia el sur la penetración del Islam en Africa central, mas allá de los dos Sudanes , y luego, en la zona del Índico (….)”

Este trozo resume de forma muy explícita que el Islam nace con vocación imperial y ello no es solo como derivación de su organización militar, factor de indiscutible preponderancia en la consecución de un cometido de esa índole, sino en la fuerza de la nueva fe, aspecto que recalcamos al enfocar la conformación cualitativa del Islam.

El CORÁN y la SUNNA (tradición del profeta Mahoma) son la base y esencia de la fe musulmana, especialmente el primero, pudiendo decirse que es “el código revelado de un Estado supranacional en el que la religión constituye la ciudadanía Supranacional. La fe, es un valor de orden político, incluso apreciamos que es el único verdadero valor en ese plano. Se presenta no como una teocracia sino como una “teocentria”, por carecer de una orden sacerdotal propiamente dicha; en lo institucional, el magisterio legislativo, el Arm, pertenece exclusivamente al Corán; el magisterio judicial, el figh, a todo creyente que mediante su dedicación asidua y fervorosa del Corán, memorice las definiciones y la inteligencia de las prescripciones y sanciones que decreta, arrogándose además la potestad de aplicarlas. El poder ejecutivo, el hukm, en lo civil y canónico, pertenece solo a Dios y solo puede ser ejercido por un intermediario como jefe único. La comunidad de los creyentes presta juramento de servir a Dios a través de ese delegado.
En el año 652, exactamente hace mil trescientos sesenta y nueve (1.369) años, muere el Profeta y por supuesto era necesario encontrar un jefe. Al no haber acuerdo entre sus seguidores surgen las ramas Sumitas, Chiitas y Karedjitas (esta última menos conocida) y desde allí de donde parte el problema del Califato como discordancia nuclear de la ciencia política musulmana.

ADDENDUM: Al momento de consignar esta nota, nos enteramos del atentado criminal que en Kabul ha realizado el Estado Islámico….
¿Cómo la visión original del Profeta ha degenerado en orgía criminal?







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