Será Reelegido Trump
Política 24/05/2020 07:00 am         


La posibilidad de que Donald Trump vuelva a ganar por unos pocos votos en algunos estados fluctuantes, sigue presente



La Constitución de Estados Unidos creó la figura del Colegio Electoral. Se trata de un cuerpo de electores que se conforma cada cuatro años con el propósito único de elegir al Presidente de ese país. De hecho, cuando los votantes se congregan cada cuatro años a comienzos de noviembre con el objetivo de elegir al inquilino de la Casa Blanca, a quienes eligen es a los miembros de dicho Colegio. Son estos los que a través de un voto indirecto designan al Presidente. Su voto sin embargo es cautivo, pues ya viene decidido por quien haya ganado el voto popular en los estados a los que representan.

Cada estado de la Unión dispone de un número determinado de miembros de ese Colegio en función de su población y cada uno de esos miembros representa un voto. Dentro de ese marco, el candidato presidencial que gane el voto popular dentro de cada estado se llevará la totalidad de los votos de los miembros del Colegio Electoral asignados al mismo. El número de miembros del Colegio Electoral y, por ende, de votos electorales varía sustancialmente de estado a estado. California dispone de 55 votos electorales, siendo así quien más tiene. Texas y Florida lo siguen en la lista, con 38 y 29 votos respectivamente. A la inversa, tanto el Distrito de Columbia (que alberga a la capital del país) como los estados de menor población (entre los que se encuentran Alaska, Montana o Delaware), disponen apenas de 3 votos electorales cada uno.

En función del voto indirecto representado por el Colegio Electoral, y dada la regla de que el candidato presidencial ganador en cada estado se lleva la totalidad de los votos electorales, es que puede observarse un divorcio ocasional entre los votos populares y los votos electorales. Caso emblemático en este sentido fue el de la contienda entre George W. Bush y Al Gore en el año 2000. A pesar de que el segundo obtuvo una ventaja de 543.895 votos populares a nivel nacional, perdió la elección ante el primero. Esto, por la simple razón de que Bush ganó por apenas 537 votos en Florida y pudo hacerse con la totalidad de los 29 votos electorales asignados a ese estado.

Este sistema juega claramente a favor del bipartidismo. Ello, en la medida en que hace virtualmente imposible que un candidato independiente pueda prevalecer contra los candidatos presidenciales Republicano o Demócrata. Ni siquiera Ross Perot, el más exitoso contendiente reciente a la Casa Blanca fuera de los dos partidos tradicionales, tuvo la más remota posibilidad de conquistar la presidencia. En 1992 este llegó a obtener casi el 20% del voto popular a nivel nacional y, sin embargo, no alcanzó siquiera un solo voto del Colegio Electoral. Ello demostró que no importaba cuan extendido estuviese el respaldo a un candidato a nivel nacional. Lo que cuenta es su posibilidad de prevalecer, aunque sea por un solo voto, dentro de cada estado. Como visto en el caso Bush-Gore, basta con llevarse por un pelo un estado con suficientes votos electorales para poder ganar la presidencia.

Fue precisamente así que Donald Trump ganó la elección de 2016. A pesar de que Hillary Clinton obtuvo el 48,2% del voto popular frente al 46,1% alcanzado por el primero, es decir casi tres millones de votos más, fue Trump quien se llevó la elección. Efectivamente, recibió 304 votos electorales frente a los 227 obtenidos por Clinton. El hecho de que apenas 40 mil votantes prefirieran a Trump, en estados capaces de moverse en cualquiera de las dos direcciones como Wisconsin, Michigan y Pensilvania, fue suficiente para dar al traste con los casi 3 millones de votos más obtenidos por Clinton.
La posibilidad de que Trump vuelva a ganar por unos pocos votos en algunos estados fluctuantes, como los anteriores, sigue presente. No hay que olvidar, en tal sentido, que hay un bloque de estados claramente Demócrata y otro claramente Republicano. Dentro de este equilibrio de fuerzas, son los estados fluctuantes con un número de votos electorales significativos, los que deciden la elección. En la última encuesta de CNN dada a conocer el 13 de este mes, a nivel nacional Biden supera a Trump por 51% frente a 46%. Sin embargo, en un pequeño número de estados susceptibles de fluir en cualquiera de las dos direcciones, como es el caso de los antes referidos, Trump supera a Biden por 52% contra 45%.

Dentro de esta contienda, a decidirse en unos pocos estados, todo cuenta. En ellos, Biden es visto como más capaz para manejar la pandemia, pero Trump goza de más confianza para manejar la economía. Los mayores de 65 años preocupados por el Covid-19 se están inclinando por Biden, mientras los jóvenes más angustiados por la crisis económica lo están haciendo por Trump. Si bien los mayores tienden a votar más que los jóvenes, los primeros serán más temerosos a salir a votar en estas condiciones que los segundos. No en balde, los Demócratas favorecen el voto por correspondencia mientras los Republicanos quieren limitarlo.

Así las cosas, la posibilidad de que Trump sea reelecto no es pequeña.







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