Respirar aire puro en Caracas
Identidad 09/05/2021 08:00 am         


Tenemos que permitirnos buscar algunos momentos de bienestar, de respirar ese aire limpio que nos trae la naturaleza



Por Álvaro Montenegro Fortique


Con esta pandemia que sigue haciendo estragos y confinándonos para proteger nuestras vidas y las de los demás, tenemos que permitirnos buscar algunos momentos de bienestar, de respirar ese aire limpio que nos trae la naturaleza y tanto bien le hace a nuestros pulmones. Gracias a Dios Caracas es una ciudad ideal para realizar esa labor. Con la serranía del Ávila en el norte, los enormes parques internos como el Jardín Botánico, el Parque Los Caobos, el Parque del Este, el de Caricuao y además con el cinturón protector alrededor de la ciudad, la producción de vientos cristalinos está asegurada para que todos los habitantes de esta gran metrópolis podamos inhalar salud. Para que podamos llenar nuestros pulmones de vida pura sin tener que desplazarnos mucho.



Una de las nuevas opciones para conseguir bienestar natural y a la vez hacer ejercicio en Caracas, se llama el “Surcuito”. Está ubicado en el cerro El Volcán, esa cumbre llena de antenas al sur de la ciudad, en el municipio El Hatillo. El “Surcuito” de Caracas consiste en recorrer, guiados siempre por profesionales, el sendero ecológico Ricardo Fuenmayor, bautizado así en honor de un recordado y querido arquitecto paisajista graduado en la Universidad de Oregon, quien diseñó los Jardines Ecológicos Topotepuy en el mismo cerro El Volcán.



El sendero se recorre en unas tres horas atravesando el último bosque nublado que todavía queda al sur de Caracas. Recorrerlo es como si uno se adentrara por cualquier camino boscoso del parque nacional Henry Pittier en la Cordillera de la Costa; el mismo tipo de paisaje y ecosistema pero mucho más pequeño y cercano.



La excursión comienza en Topotepuy, donde al aire puro está siempre presente, disfrutando de una vista preciosa sobre Caracas mientras se prueba un desayuno muy sano y delicioso. Frutas, jugos, yogurts, tés y bocadillos le prepararán para la aventura. Luego hay que caminar unos minutos hacia “El Topito”, que es un lugar en lo alto de la montaña desde donde despegan los parapentes que vuelan los fines de semana por la zona de Oripoto. Después de regalarse un rato con una vista magnífica sobre el pueblo de El Hatillo y todo el este de Caracas, teniendo a la serranía del Ávila como telón de fondo, se comienza a bajar por un estrecho y sombreado sendero para adentrarse en las profundidades de una selva hermosa que parece envolverlo a uno para limpiarle de toxinas tanto el cuerpo como el alma.







El guía de la excursión es el buen amigo Alberto Blanco, quien en cada lugar llamativo del camino se detiene para ofrecernos explicaciones muy interesantes sobre las características del bosque y de las especies vegetales o animales que habitan en él. Después de escuchar a Alberto uno termina más sensible, apreciando mucho más a la naturaleza única que hay en Venezuela. Entre quebradas preciosas, pozos encantadores, helechos gigantes, árboles enormes, matas de plátano que parecen de otro mundo, cantos de aves, mariposas revoloteando, cascadas abruptas, pendientes resbalosas y vegetación exuberante, poco a poco nuestros pulmones se van llenando de la vida más pura que puede haber, con una energía que solamente se puede conseguir dentro de las burbujas más vírgenes que aún conserva la madre tierra. Alberto nos mostró huellas frescas de cunaguaros cerca de los cauces de las aguas y también cuevas recién hechas por animalitos que buscan cobijo. En cada pisada, además de respirar aire cristalino y aprender mucho, nuestras almas se va nutriendo con una fascinante sensación de bienestar y de serenidad insuperable.



Después de unas dos horas de camino se llega a los terrenos de “Samanbaya”, donde está la única siembra de cacao en la ciudad de Caracas. Un enorme estanque con chorros recogidos de la quebrada cercana recibe a los cansados caminantes, quienes al bañarse reciben el limpio frío que trae el agua pura, acompañado por unas suaves ondas de energía que parecen aguijonear profundamente el cuerpo para repararlo de la fatiga. Bañarse en el estanque es como sumergirse en una especie de acupuntura natural.

Después del descanso y subiendo de regreso, ya casi terminando el paseo, la muy instruida y agradable María Fernanda Di Giacobbe se detiene en la siembra de cacao para iluminarnos con el valor de ese fruto en la historia de Venezuela, y para concientizarnos sobre la importancia del chocolate fabricado con cacao venezolano como producto de calidad mundialmente reconocida. Su charla nos dejó emocionados a todos los excursionistas.
Al finalizar la excursión se llega a la preciosa quinta “Samambaya”, donde espera un almuerzo exquisito con los mejores sabores que la cocina venezolana puede ofrecer, y una cata de chocolates artesanales elaborados por “Cacao de origen” cuyos aromas se quedan impregnados en el paladar durante un buen rato, y en la memoria durante muchos meses.





Otra buena opción para respirar aire puro en Caracas y conectarse con la naturaleza es subir a la serranía del Ávila. En momentos de confinamiento flexible resulta un gran alivio poder subir a nuestra montaña mágica. Según la mayoría de diplomáticos que han vivido algún tiempo en la capital, ese pulmón vegetal enorme y precioso que nos separa del mar imponiendo su presencia y regulando nuestro clima, es uno de los tesoros que más diferencian a Caracas de la mayoría de capitales alrededor del mundo. Definitivamente Caracas sin ese Ávila cambiando minuto a minuto sus tonalidades de color verde, dependiendo del estado del tiempo y de la hora, no sería ni la sombra de la hermosa ciudad que realmente es.
Al Ávila se puede subir por muchos lugares, y dependiendo de la condición física que uno tenga hay excursiones que nos llevan por bosques nublados, o cascadas impresionantes, hacia pozos encantados, lugares históricos, o cumbres altísimas. En todas se logra ese íntimo contacto con la naturaleza y una sensación de pureza indescriptible. La mejor recomendación, sobre todo si usted no es un excursionista avezado, es subir con guías expertos que hacen la experiencia mucho más agradable y segura. De esa manera al regresar de subir el Ávila es inevitable sonreír y sentirse mejor consigo mismo, con su cuerpo y con su alma.

Los amigos del emprendimiento “Acampar Ávila”, con el simpático y muy profesional Dorian Banezca a la cabeza, ofrecen desde hace más de 6 años una cantidad de paseos y excursiones al Ávila por todas las rutas posibles. Dependiendo de la forma física del excursionista proponen guiarlos en trayectos cortos o largos, que pueden incluir desde subir a un puesto de guarda parques cercano hasta pernoctar en las frías cumbres del pico Naiguatá. Con ellos también pueden bajar al mar por el Camino de los Españoles o visitar las ruinas del mausoleo del Dr. Knoch, y hasta bañarse en los helados y preciosos pozos de El Paraíso. Los guías le dirán qué deben llevar a cada excursión, les liberarán del estrés y los pondrán en forma.
Sea cual sea su escogencia, trate de respirar aire puro en Caracas apenas pueda. Se lo agradecerá su cuerpo, y su alma también. Mire que en estos tiempos de pandemia todo lo que uno pueda hacer para aumentar su bienestar resulta esencial.


DÓNDE RESERVAR:

Para más información sobre horarios y precios las redes del “Surcuito” de Caracas son @surcuito.ccs, las de los jardines Ecológicos Topotepuy @topotepuy, El Topito es @parqueeltopito, Cacao de Origen es @cacaodeorígen, y Samambaya es @samambaya.
Para anotarse en una subida guiada al Ávila llamen al (0426) 418.81.37, o infórmense sobre las próximas excursiones en @acamparavila.


NO OLVIDE:

Hágale caso siempre a su guía y no se separe del grupo. Prepárese mentalmente para respirar aire puro y pasarla bien. Lleve ropa fresca con pantalones largos y camisas mangas largas. Sombrero para protegerse del sol, impermeable por si acaso llueve y repelente de insectos. Debe untarse protector solar antes de salir y llevar un recipiente con agua, además de unas buenas botas cómodas para caminar. Si tiene bastones de excursionista, llévelos porque le ayudarán a resguardar sus rodillas en las bajadas.


Álvaro Montenegro: alvaromont@gmail.com / Instagram @montenegroalvaro









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