Guyana a la Ofensiva
Análisis 17/01/2021 08:00 am         


La decisión del CIJ de La Haya que favorece al reclamo guyanés y la presencia de tropas norteamericanas en maniobras conjuntas, cambian el escenario de la reclamación por el Esequibo.



Fuerzas militares norteamericanas conjuntamente con tropas guyanesas realizan maniobras a lo largo de la semana en las zonas del Esequibo cercano al área tradicionalmente reclamada por Venezuela. El Jefe del Comando Sur, Craig Faller declaró que con ello se cumple con un convenio de ambos países suscrito con anterioridad y ratificado el pasado mes de diciembre con la presencia en la zona el Secretario de Estado Mike Pompeo. En otro momento, se trataría de las operaciones conjuntas que suelen realizar los países para entrenamiento de sus fuerzas militares. En este caso sin embargo, los ejercicios se realizan en una zona marcada por una vieja disputa en instancias legales internacionales: ONU, Encuentros bilaterales y un tratado suscrito por las partes y conocido como el “Acuerdo de Ginebra de 1966”.

La reclamación ha conocido diversos episodios originalmente cuando el territorio pertenecía a Inglaterra y luego de la Guyana Inglesa haya conquistado su independencia también en los años 60. A partir de la firma del “Protocolo de Puerto España” el 18 de junio de 1970, y que durante un plazo de 12 años suspendería la aplicación del artículo 4º del mencionado acuerdo (informalmente se dio a conocer que "congelaría" las conversaciones entre ambas partes) sobre conflicto limítrofe por la zona de la Guayana Esequiba, territorio reclamado por Venezuela bajo la ocupación y administración de Guyana. Posteriormente se abrió un periodo de negociación por parte de la ONU con la figura del buen oficiante, designado por el Secretario General del organismo y que durante por 28 años se activo la vía del dialogo en procura de un acuerdo. En 2016, Ban Ki-moon, quien anunció a finales del año siguiente no se lograba un "avance significativo" para resolver la disputa, se llevaría el caso ante la Corte Internacional de la Justicia de La Haya, lo que fue ratificado posteriormente por el nuevo titular, António Guterres.


LA JUGADA

La decisión de remitir la disputa entre ambas naciones a la instancia judicial fue rechazada por Venezuela toda vez que en los tratados anteriores se había escogido el camino de la negociación y los acuerdos, tomando como antecedente que el conflicto justamente fue generado por la decisión del “Laudo Arbitral de Paris de 1899” que consagro el despojo mediante una nueva línea limítrofe de parte favorable a las pretensiones entonces del Imperio Ingles. En cambio, ella resultaba conveniente para los gobernantes guyaneses toda vez que el país había conocido una importante inversión petrolera y la rotación de otros recursos naturales en los cuales cobro una particular importancia la poderosa empresa Exxon Mobil que según algunas versiones habría presionado para trasladar el conflicto a manos de la instancia judicial.

La Corte Internacional de Justicia se reunió pese a la objeción venezolana del 18 de diciembre, considero que tiene facultad para conocer del asunto y que seguramente en los próximos meses tomara una decisión más de fondo y que para muchos especialistas resultaría favorable a Guyana ya que la contraparte venezolana desconoce el proceso.


PRESIÓN POLÍTICA

Las recientes maniobras tiene además, el carácter de una abierta presión política por parte de Estados Unidos al suscribir la posición de un franco y firme apoyo a Guyana, tal como lo expresó el Vocero de la Casa Blanca, Michael Kozak, lo cual se interpreta como parte de la estrategia de enfrentamiento político al gobierno venezolano, incluso con la exigencia de un cambio presidencial tal como ha sido sostenido por el Presidente saliente Donald Trump. Todo indica que la vieja querella diplomática pasa ahora a una confrontación propia del juego geopolítico.


RESPUESTA VENEZOLANA

Como era lógico suponer, el nuevo giro del tema histórico de la reclamación del Esequibo obliga a Venezuela a una actitud directa con Georgetown, toda vez que ese país ha tomado una ofensiva que no descarta incluso eventuales episodios bélicos. La creación de un territorio especial para la Fachada Atlántica anunciada por Nicolás Maduro, es un elemento que indudablemente estimula nuevas fricciones, ahora en el entendido que también existe el apoyo norteamericano y seguramente de otros países, que pueden conducir incluso a un impredecible escenario de guerra justamente cuando Guyana exhibe cifras de crecimiento económico y Venezuela vive un cuadro cada vez más grave de crisis política, económica y social. 

Análisis del Periodista Manuel Felipe Sierra









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